1. El punto de quiebre
Vivía sin propósito y con hábitos destructivos. Todo inició con un dolor de estómago, el diagnostico fue un cáncer terminal y me dieron de 7 a 10 meses de vida.
2. El miedo más profundo
Sentí que la muerte estaba cerca, tuve miedo, desesperación… incluso pensé en acabar con todo pero decidí que el miedo no sería mi final.
3. La decisión más importante
Elegí cambiar mi estilo de vida y forma de pensar. Comencé a construir una salud desde mi ser interior.
4. Mi renacer
El cuerpo respondió, no vencí al cáncer… lo transformé. Hoy estoy vivo, consciente y con propósito. Descubrí que después del miedo, viene lo mejor.